De lo que se trata es de identificar quienes son los principales difusores del boca a boca y estimular la propagación de las exitosas experiencias de los lectores.

Encuesta tras encuesta, la gente sostiene que la recomendación de sus amigos es una de las principales razones que la lleva a elegir un determinado libro. Del mismo modo que la industria cinematográfica sabe que los millones de dólares que gasta en publicidad sólo son el comienzo de un proceso en el cual el éxito depende de la opinión de los espectadores, su campaña de relaciones públicas lleva un mensaje a quienes más posibilidades tienen de convertirse en compradores. Si éstos se entusiasman con el libro, lo recomendarán en alguna oportunidad. Si su entusiasmo es muy grande, no dejarán de hablar del libro en cuanta ocasión se les presente. La industria editorial está repleta de historias acerca de libros que fueron originalmente publicados en pequeños tirajes y que se convirtieron en Best Sellers a raíz de la favorable repercusión que tuvieron entre los lectores. También hay muchas anécdotas sobre libros de autores célebres -promovidos con todos los recursos de las grandes editoriales- cuyas ventas nunca permitieron recuperar las altas sumas pagadas en calidad de anticipos.

En este sentido, otro punto a tener presente es que algunos libros pueden ser muy fáciles de promover en tanto que otros pueden ser más difíciles, y que su promoción puede no generar las ventas esperadas. Esto no significa que debes escatimar gastos en relaciones públicas bajo la premisa de que no darán buenos resultados, pero sí significa que debe controlar sus esfuerzos y sus resultados.

En su mayor parte, los medios de comunicación ayudan mucho, porque transmiten a sus audiencias positivamente el contenido del libro e influyen sobre ellas. Tanto las reseñas entusiastas como las presentaciones frecuentes en programas televisivos suelen generar ventas, en tanto que los autores que son incansables promotores de sus obras cosechan grandes beneficios en ventas. No obstante, una vez que las críticas han aparecido y desaparecido, y una vez que el autor se ha retirado del circuito para escribir una nueva obra, el libro continúa vendiéndose o desaparece, de acuerdo con el atractivo que ejerza sobre el público y con su posición en el mercado.

Para obtener máximos resultados, elabora un programa de boca en boca usando cuando menos estas tres tácticas principales que se presentan a continuación:

1. Contacta a personas influyentes: 

¿Cómo puedes encontrar a esas personas y hacerlas que hablen de ti? Comienza por escuchar a tus lectores y pedirles sus comentarios (tanto positivos como negativos) a través de tu página de Internet. Después, identifica a los participantes más activos e invítalos a formar parte de un grupo selecto, que será el primero en obtener nueva información acerca de tu libro.

2. Gana exposición en los medios:

La información que encontramos en artículos periodísticos, por lo general se considera más creíble que los mensajes que los consumidores reciben a través de la publicidad. Y las menciones conseguidas a través de campañas de relaciones públicas pueden desempeñar una función invaluable en este tipo de campañas. Hoy existen publicaciones especializadas y miles de páginas de Internet administradas por aficionados que cubren todos los temas imaginables, así que es sólo cuestión de identificar a los principales editores y periodistas que escriben acerca de lo que tú vendes. Adapta tu mensaje o tus historias a esos medios, y después envía comunicados de prensa o una carta con la descripción de tu producto o servicio.

3. Siembra mercadotecnia viral: 

¿Ya identificaste una sola idea clara que quieres comunicar a través de recomendaciones de boca en boca? La mercadotecnia de transmisión viral tiene éxito cuando tienes un buen tema capaz de motivar a los clientes a hablar sobre él, y además les das los medios para compartir esa información.

¡Provoca el boca a boca!