Esperemos que por ahora hayas empezado a descubrir que la escritura de una novela negra no es algo que sólo unos pocos pueden hacer. Es algo que ¡también tú puedes hacer! Y lo mejor está todavía por llegar: ¡crear un personaje principal!

Crear un personaje principal

Pocos escritores de novela negra han optado por no tener un personaje principal. El personaje principal contiene mucho del tono de la novela y si estás planeando escribir una serie centrada en esta persona, es importante que tengas un sentimiento real por ella y que puedas sintonizar con él o con ella.

Piensa en si quieres un detective aficionado o profesional. La ventaja de un oficial de policía es que puedes tener a tu personaje principal envuelto de forma creíble en las investigaciones policiacas, mientras que la ventaja es que te permite explorar una perspectiva fresca en el género de novela negra. Ejemplos de autores que han elegido aficionados como sus personajes principales:

Ingrid Kampas: niñera.

Liza Marklund: periodista.

Agatha Christie: anciana que teje.

También puedes elegir a una persona que no es oficial de policiía, pero que está en contacto con las investigaciones policiales, como es el caso de:

Kay Scarpetta: forense (por lo menos semiamateur).

Jonathan Kellerman: psicólogo.

Será una ventaja si puedes usar una profesión que te sea familiar.

Ejercicio:

Piensa qué personaje principal quieres. Escribe por lo menos dos cuartillas para presentarlo.

Läckberg, Camila, La escuela del crimen: Océano.