Ahora ya has hecho un intento para crear ser humano por arte de magia. Es un poco como hacer un nuevo amigo, ¿no? Pero en las novelas en general, y en las policiacas en particular, no puedes tener una multitud de gente por ahí haciendo cosas. También tienen que hablar. Y aquí es donde llega la escritura de diálogos. Si dedicas algo de tiempo a practicar realmente esta tarea, ¡habrás hecho un gran porgreso para convertirte en un escritor de novela negra!

Diálogo

Un diálogo bien escrito no sólo ayuda a dar cuerpo a los personajes, también hace avanzar la trama. Con diálogos pobremente escritos puedes tener a los lectores tirando el libro en el bote de basura más cercano. Escribir diálogos es innegablemente un arte, pero también tiene mucho que ver con una cuestión de práctica. Merece la pena realmente poner mucha energía en aprender  como dominar los diálogos. Algunas cosas a tener en cuenta:

Recuerda que cada personaje tiene su “propia voz”. ¿El personaje habla de esta forma? ¿Respondería con un comentario como ese? Los factores que pueden afectar cómo  una persona habla incluyen:

  • Edad.
  • Sexo.
  • Estatus social.
  • Cultura.
  • Profesión.
  • Educación.

Crea una dinámica en el texto para empezar una sección con un diálogo. En vez de escribir: “Patrik llamó a la puerta de la anciana y esperó a que abriese…” puedes meterte directamente en el diálogo y dejar que se diga dónde está el personaje, con quién se reúne y por qué está ahí.

Intenta encontrar otras maneras diferentes a la acotación: “dijo Patrik” para indicar quién está hablando. A  menudo, incluso no es necesario indicar en la escritura quién está hablando para que los lectores lo entiendan, como normalmente en una conversación entre dos personas es obvio quién dice qué.

Tampoco llenes el texto de demasiados adverbios. Sé moderado en su uso. Me refiero a cosas como: “dijo él con voz ronca”, “ella susurró dulcemente”, “gritó él furiosamente”. Confía a los lectores su propia habilidad para leer entre líneas.

Ejercicio:

Escucha una conversación ajena en el metro, en un café o en algún espacio público. Anota lo que has oído y luego escribe un pasaje sobre esta gente usando el diálogo que por casualidad escuchaste. (Se recomienda discreción).

Intenta reescribir el pasaje un par de veces, cambiando algunos de los diálogos que afectan a los factores enumerados más arriba (edad, educación, profesión, etc.) y observa qué influencia tiene en el diálogo. (Incluso si empezaste con un diálogo real que escuchaste, tienes  libertad total para cambiarlo; después de todo, ¡tú eres el autor!)

Ejercicio:

Escribe un diálogo de por lo menos dos cuartillas de extensión. Elige uno de los siguientes escenarios:

1. Un oficial de policía está entrevistando a un hombre sospechoso de asesinar a su mujer. El hombre se queja de que su mujer salió por la puerta tres días antes y que desde entonces desapareció.

2. Un marido y una mujer discuten sus sospechas de que su hijo está envuelto en una serie de violaciones y asesinatos de chicas jóvenes. El padre quiere que contacten con la policía, la madre quiere proteger al chico y que permanezcan callados.

Läckberg, Camila, La escuela del crimen: Océano.