La emoción es perfecta pero tu libro no será una verdadera novela negra si no tienes una colcección de personajes interesantes y creíbles.

Poblar tu historia es probablemente uno de los aspectos con los que más se disfruta al escribir una novela negra. ¡Sólo imagina crear tu propio mundo de personajes de tu propia mente! Asegúrate de que te diviertes haciéndolo: no sólo serán creíbles, tarde o temprano también te parecerán viejos amigos.

Descripción del personaje

He aquí una lista de recursos que un autor puede usar para describir una persona:

  • Dialecto/expresiones especiales.
  • Tono de voz.
  • Olor.
  • Vestimenta.
  • Comportamiento.
  • Apariencia.
  • Gestos característicos.
  • Trabajo.
  • Edad.
  • Parecido con alguien.
  • Hobbies.
  •  Estado civil.

Usar todo esto al mismo tiempo para describir a una persona sería; sin embargo, por lo menos un poco tedioso.  Así que explora las ideas preconcebidas que tenemos al juzgar a otras personas. Tres o cuatro detalles pueden ser suficientes para los lectores para rellenar espacios en blanco y crear su propia imagen de los personajes. Por ejemplo: si escribes que un hombre colecciona estampillas por hobby, los lectores harán suposiciones sobre lo que le gusta. Ten cuidado; sin embargo, para no crear estereotipos; asegúrate de que tus personajes sean un poco más ingeniosos que el estereotipo. También puedes hacer uso de los prejuicios para sorprender al lector. En el ejemplo de arriba, podrías hacer del coleccionista de estampillas un duro policía, con una boca como una alcantarilla y una afición por dar a los malos tremendas palizas, pero que en la paz y quietud de su hogar es un dedicado filatélico.

Sé consistente y piensa sobre cómo cada tipo de personajes parezca más espontáneo; cerciórate, por supuesto, de que realmente lo sabes todo de ellos. Si eso no llega de forma natural, siéntate y “entrevístalos”. Puedes encontrar ayuda y apoyo con respecto a lo que puedes preguntar en el primer ejercicio a continuación; te surgirán también muchas otras ideas.

Ejercicios:

Elige a un amigo, familiar o alguien cercano a ti, y descríbelo en una cuartilla sin emplear adjetivos (guapo, viejo, pálido, etc.). En vez de eso, usa recursos como acciones para dar a los lectores una impresión de la persona que estás describiendo. (Ejemplo: “El agarró el escritorio de roble macizo y lo levantó por encima de su cabeza con facilidad”. En otras palabras, es fuerte, pero no lo has  tenido que describir explícitamente con esa palabra.

Describe a una persona que se encontrará con su asesino o asesina en una hora. Rellena estas descripciones:

  • Nombre.
  • Sexo.
  • Nacionalidad.
  • Voz.
  • Altura.
  • Color de piel.
  • Color de ojos.
  • Peso.
  • Características físicas.
  • Comportamiento.
  • Hermanos/hermanas.
  • Educación.
  • Situación financiera.
  • Religión.
  • Orientación sexual.
  • Comida favorita.
  • Película favorita.
  • Novela favorita.
  • ¿Tiene una relación sentimental?
  • Trabajo.
  • ¿Hijos?
  • ¿Vive solo?
  • ¿Conduce?
  • ¿Tipo de coche? (si conduce).
  • Temperamento.
  • Tamaño del círculo social.
  • Malos hábitos.
  • Lugar favorito.

Usa al personaje descrito.

Describe un escenario en el que esté sentado en casa justo antes de que llegue el asesino. El asesinato es al final de la pieza, pero antes de que esto ocurra, asegúrate de que los lectores se hayan hecho una idea buena y redonda del personaje: la víctima. Sé moderado con los detalles, en vez de dar una descripción entera del personaje, intenta “entrar a hurtadillas” en las descripciones en las últimas horas o minutos de la vida. A diferencia del primer ejercicio, puedes usar adjetivos aquí, pero ¡hazlo con criterio y con cuidado!

Ten en cuenta que se supone que no debes dar todos los detalles de la lista de arriba. Eso no fue para ayudarte a preparar una imagen clara de la persona en tu mente; la segunda parte del ejercicio es para darte una oportunidad para seleccionar los detalles de los personajes que creas que mejor transmiten la imagen al lector.

Läckberg, Camila, La escuela del crimen: Océano.