“Hay pocas probabilidades de que el libro impreso desaparezca en un futuro cercano”.

En todos los artículos referidos al comercio electrónico y a la aparentemente inevitable evolución hacia la transmisión de información por medios electrónicos, invariablemente hay alguna cita de un profesional que señala cuánto ama a los libros y cuánto extrañará el olor de la tinta sobre el papel.

No sabemos que le depara el futuro a los libros, pero por lo pronto, las editoriales debemos hacer todo lo posible por ofrecer un envoltorio apropiado para los libros que publicamos. Un papel de mayor espesor, si bien es un poco más costoso, puede permitir establecer un precio más elevado para un volumen de pocas páginas. Una cubierta y un interior del libro con un diseño atractivo representan un valor agregado. Un formato no tradicional y las ilustraciones y las fotografías contribuyen a la singularidad del libro y pueden justificar su precio.

Entre el diseño y el marketing no existe una simple superposición; el diseño es una pieza fundamental de la estrategia global de marketing.