Muchos autores ufanan de tener muchos más lectores potenciales de los que realmente tienen. En verdad, lo que los autores dicen que es su público lector, y las evidencias en las que se basan para afirmar tal cosa, es algo que debe ser examinado en detalle. Si tú como autor no tienes una adecuada percepción de tus lectores, el libro puede fracasar.

Pautas para evaluar al público lector:

  • Si no has analizado a tu público lector, crea un perfil.
  • Analiza el perfil en términos de la demanda percibida. Por ejemplo, si tu libro es un texto de biología para estudiantes universitarios, establece una relación entre el contenido de tu libro y el contenido del curso en el que se enseñe ese tema, y demuestra la existencia de una fuerte conexión entre ambos.
  • Si el libro está dirigido a un nivel específico de lectores, asegúrate de no realizar una estimación de un mercado mayor o menor. Por ejemplo, algunos autores son propensos a afirmar que los libros de texto son adecuados para los últimos años del colegio secundario y para el nivel universitario. A veces lo son, pero muchas veces no.
  • Aporta evidencias estadísticas que respalden tu estimación del tamaño del mercado. Por ejemplo, los autores a menudo hablan de un “mercado en crecimiento”. Tal vez a ellos les parezca cada vez mayor porque son parte de un grupo de entusiastas dedicados a impulsar un área o un tema en particular. No tienen una visión objetiva. Aun si el mercado es cada vez mayor, ¿ha crecido lo suficiente como para publicar un libro dirigido a él?
  • Especifica qué está leyendo en la actualidad tu público lector. ¿Hay libros reconocidos y competitivos a la venta? ¿Qué se les puede objetar? ¿Por que el tuyo es mejor? Es necesario un análisis de las fortalezas y debilidades de los otros libros, junto con evidencias comprobables de cómo tu libro superará las debilidades de aquéllos.
  • Ya que conozcas a tu público lector, pregúntate: ¿Puedes escribir para el nivel del público lector propuesto? Si como autor ya tienes una trayectoria, no debes preocuparte por esta pregunta. Si no la tienes, cuando consideres la oportunidad de publicar un libro destinado a cubrir las necesidades específicas de un mercado, es esencial que escribas algunas muestras. Los grandes cocineros no necesariamente son grandes escritores de libros de cocina. ¿Has escrito suficientes pruebas para convencerte de que puedes seguir y comprender las instrucciones, confiar en ellas y, lo más importante, sentirte motivado para cocinar los platos que presenta el libro?