Soy escritor; mi objetivo de vida (personal y profesional) es vivir de la Literatura, y sé que para lograrlo no basta con escribir, debo ser también ser un vendedor de mis libros. He aprendido que promocionar mis libros en establecimientos donde se ofertan, ha resultado favorable para que se venda un mayor número de ejemplares. Como escritor trato de ayudar a la editorial que ha confiado en mi trabajo, visitando unas dos o tres veces por semana las librerías en las que mis libros se venden.

Colegas escritoras y escritores, me permito sugerir que visiten con regularidad las librerías en las que sus libros están colocados. Se llevarán buenas sorpresas. La sensación de alegría al saber que se ha vendido uno o más de mis libros me inspira incluso a escribir más.

Con el tiempo he aprendido bastante de las personas que trabajan en los establecimientos literarios. ¿Saben?, el trabajo en una librería requiere disciplina y paciencia; admiro a las personas que día a día venden libros. No se pueden dar el lujo de mostrar un rostro cansado aunque no hayan dormido en varias noches; los admiro, y les agradezco.

En mis “rondines”, me doy cuenta que en una librería suceden cosas muy interesantes. Es un espacio donde un lector (o no lector) busca la mejor herramienta para educar: el libro. Ya el hecho de leer (cualquier género literario) invita a leer más. Es del conocimiento público que en estos días  el sistema educativo en  México sufre una crisis; lamentablemente los estudiantes son los principales afectados. Las librerías podrían convertirse también en espacios que eduquen. Es en la librería donde las escritoras y escritores, y toda aquella persona que disfrute de la Literatura, tenemos la oportunidad de  hacer el papel de “despertadores” de lectores, y así cubrir esos huecos que el sistema educativo ha descuidado en los últimos tres lustros en nuestro país. He hablado al respecto con empleadas y empleados de librerías, y creo no estar tan errado. Las escritoras y escritores podríamos, por ejemplo, hacer una presentación “espontanea” de nuestros libros.  Ahora no solo promuevo mis libros cuando visito una librería, también invito a la lectura en general. Si más se lee en México, más libros se venderán;  mi objetivo personal y profesional es vivir de la Literatura, intuyo que el de ustedes, colegas escritoras y escritores, también; visitemos una o dos veces por semana una librería y promovamos la venta de nuestros libros, así como la lectura. Todos ganamos.

Espero que este artículo ayude a que en México se lea más.

Reciban un agradecimiento.

¡Ánimo!

Francisco Valencia Sandoval

www.FranciscoValencia.com

@FranciscoValSan