“Los arquitectos no ganan premios por diseñar cimientos, pero sin un cimiento bien diseñado el edificio se derrumba”. David Cole.

Después de la portada el segundo contacto entre el lector y el libro es la sinopsis. Es un elemento muy importante, además de imprescindible.

La claridad en la sinopsis es un cimiento. Debemos tener la idea muy clara sobre lo que se quiere lograr con el texto. Posiblemente tengamos que desechar diez o más borradores antes de poder expresar lo que queremos decir en una forma simple y directa, y está bien, hay que entender que no debemos dejar de escribir hasta que seamos tan claros como el cristal.

Si el lector se tiene que detener a tratar de entender lo que queremos decirle, lo habremos perdido. Cada oración del texto debe ser fluida, limpia, fuerte y persuasiva.

Una vez que le hemos dicho al lector qué beneficio tendrá si lee el libro, tenemos que dar un paso más y transmitir un mensaje positivo, usar una descripción negativa es como darle la espalda al lector.

Recordemos que vender el beneficio es un cliché muy utilizado en publicidad y es el más importante de todas las reglas. La gente compra libros para entretenerse, obtener ayuda, informarse o inspirarse.

Un requisito muy importante para poder escribir una sinopsis efectiva, es conocer al lector, si no sabemos para quien estamos escribiendo, tendremos que tomarnos el tiempo para averiguarlo. Para promover un libro, hay que conocer los intereses de las personas a las que nos estamos dirigiendo, conocer qué necesitan saber y qué los moverá a tomar la decisión que nosotros deseamos. Ese es nuestro objetivo.

Quienes trabajan en marketing, a veces tienen la sensación de que un texto simple no alcanza y tratan de adornarlo para hacerlo bello, original e incluso profundo; sin embargo, esto suele conducirlos en el camino equivocado. La gente lee la sinopsis de un libro porque está interesada en el tema, no porque el texto es entretenido. No hay que perder de vista que el objetivo es vender libros.

Las sinopsis muchas veces son consideradas como un detalle secundario; sin embargo, debemos entender que son un contacto importantísimo con los lectores, compradores, medios de comunicación y con el mundo en general. Un texto promocional, por mejor elaborado que esté, no puede venderle un libro a alguien que no está interesado, pero si es efectivo, le dará al libro una ventaja ante las personas que entren en contacto con él.

Así que ya saben, si nuestro texto es lo suficientemente atractivo combinado con una buena portada, nuestro libro tendrá el éxito esperado.