¿Has conocido personas que cambian tu forma de ver la vida? ¿Qué tan sólo con algunas palabras son capaces de despertar en ti cosas que jamás pensaste que podrías hacer?

Esta es la historia…

Hace unos meses, conocí a una persona, al que ahora yo llamo “Mi maestro”.

Todos los días tengo algo que aprender de él respecto a todos los temas posibles del mundo de los negocios, pero sobre todo uno en especial que quiero compartirles… la escritura.

Él ha escrito tres libros. Sé que le encanta explicarme todo lo que sabe acerca de este tema. Al principio, no entendía mucho, y para serles sincera, no me llamaba la atención, pero con el paso de los días, con esa pasión y con esa energía, logró transmitirme las ganas de probar, de intentar escribir.

Así que no lo pensé dos veces, no perdía nada con intentarlo. Comencé a escribir algunos cuentos, el primero no fue de lo mejor. Cuando él lo leyó, me sugirió hacerle varios cambios, no fue frustrante el hecho de saber que aquel cuento no era perfecto, en realidad, era todo lo contrario, prácticamente me ayudo a reconstruirlo.

Pero yo sabía que podía dar más, así que me propuse que el segundo superara por mucho al primero. Y efectivamente, así fue.

Poco, muy poco tiempo después comenzó a rondar en mi mente la posibilidad de escribir un libro. Compartí la idea con “Mi maestro” y su respuesta fue: “¡Claro que puedes hacerlo!”.

Cada vez que tenemos la oportunidad de conversar acerca de ese tema, recibo más y más consejos acerca de cómo lograrlo. Las personas que están a mí alrededor, y que han podido leer lo que he escrito hasta hoy, están asombradas de lo que puedo lograr. Muchos de los comentarios que recibo son: “¡No sabía que tenías este talento tan escondido!” La verdad, es que yo tampoco lo sabía.

Hoy en día me encuentro en la preparación de este libro, guiada por quien ahora es el responsable de que yo esté metida en este mundo de las letras. Jamás hubiera pasado por mi mente la posibilidad de sentarme a escribir, y mucho menos de publicar algo.

El ser leída por otras personas y recibir comentarios halagadores también han sido una fuente de motivación. A veces, cuando creemos que no somos buenos en algo, resulta que somos mejores de lo que cualquiera pudiera imaginar.

A lo mejor a ti no te ha pasado nunca por la mente la posibilidad de convertirte en un escritor. Te invito a que lo intentes.

Probablemente seas de los que alguna vez lo ha pensado, pero no lo ha llevado a cabo. Yo te sugiero que no esperes más tiempo, toma un lápiz, hojas, una computadora, lo que tengas y ¡hazlo! Verás las satisfacciones que vienen detrás de esto.

Y si eres de los que ya están dentro de este mundo, permíteme felicitarte. No cualquier persona se atreve a escribir, es magnífico plasmar nuestras ideas y, con ello, ser portadores de todo tipo de información.

A mí no me queda más que darle las gracias a “Mi maestro”, quien me ha impulsado a comenzar un camino que sé que tendrá un gran futuro.

¡Atrévete a hacer cosas que jamás pensaste que podrías hacer! Te sorprenderás.